LA YUMA: UNA “ALMA” EXITOSA.
A pesar de que era fan de las luchas de boxeo desde niña, no imaginó que años después se iba a ver en la pantalla grande como una luchadora profesional.
A los 8 años actuó como extra en la película nicaragüense “El espectro de la guerra“. Diez años más tarde, su interpretación de una joven que se tira de un camión y cae muerta en “La canción de Karla” de Ken Loach, le aseguró un papel protagónico. Desde entonces, Florence Jaugey puso los ojos en el talento de esta bailarina profesional.
ALMA BLANCO, la luchadora detrás de “La Yuma”, suma 4 premios internacionales a mejor actriz y nos habla de su primera experiencia como protagonista.
¿Quién es La Yuma?
La Yuma es una muchacha de un barrio pobre de Nicaragua que lucha por salir de ese enclaustro social en el que vive. Esta acostumbrada a maltrato y golpes físicos y psicológicos y por eso se mete en el boxeo, porque es como un punto de fuga.
Hay otros personajes que están en torno a la Yuma que hacen que la historia sea más rica y cómica, pues eso es una característica de los nicaragüenses, transformar el drama en comedia.
¿Qué hay de Alma Blanco en el personaje de La Yuma?
Hay muchísimo. Cuando chavala yo era parecida a La Yuma, rebelde, arrecha, sin miedo a decir lo que sentía, eso sí, la Yuma es un poco más atrevida. Yo no vivía el drama social de este personaje, pero creo que es un personaje bastante universal, con el que los jóvenes se identifican.
¿Por qué decidiste hacer la prueba de casting?, ¿Qué te motivó a participar en la película?
Yo siempre he seguido el trabajo de Florencia, entonces , hace 10 años, cuando me lo propuso no lo dude. Yo, siendo artista, estoy muy abierta a todo lo que es a nivel creativo.
Conocí a Florencia porque era directora de casting y yo había participado en videos musicales y en publicidad. Al final abrió el casting a nivel nacional y habían escogido a otra muchacha, pero se decidieron por mí.
Después de leer el guión quede súper encantada, me paso que pensé que ya sabía el final de la película, pero el guión le da un giro de 180 grados y te quedas pegado toda la historia. Tenía miedo porque no soy actriz profesional. Ya había estado delante de las cámaras pero jamás con la carga de un papel protagónico, no sabia nada de boxeo, y cuando volví a Nicaragua (a hacer la película) me entrené 15 días intensivos.
¿Habías hecho boxeo antes?
No. Yo soy bailarina de profesión. Creo que como tengo control corporal, aprendí a copiar movimientos y aparentar y a moverme como una boxeadora profesional. No he visto la película en pantalla grande, sólo en pantalla pequeña, pero quede impresionada de la apariencia y de verdad parece una boxeadora, todo el trabajo se ve en la película y es increíble.
Siempre me ha gustado el boxeo, desde chiquita nos reuníamos en la casa a ver las luchas. Durante el rodaje, las muchachas con las que me entrené eran boxeadoras profesionales, yo las golpeaba de verdad, y me decían que mis golpes eran caricias. Los golpes que ellas me daban eran suaves, pero hubo dos que no pude esquivar y me dieron, por dicha no venían con la fuerza que ellas están acostumbradas.
Has recibido cuatro premios en festivales de cine internacionales, ¿Cuál considerás, desde tu trabajo, que va a ser la respuesta del público nicaragüense?
Yo creo que ya esta el premio del público, sin haber visto la película la gente no aguanta y ni haya las horas para que la película se presente. Me felicitan los que me conocen y no me conocen. En la calle nos paran a todos los del elenco.
La gente esta impactada porque creen que soy el personaje, hay gente que no sabe que yo no soy La Yuma. Lo ven tan real y lo ven tan verdadero y la gente se siente tan interpretada. Creo que van a estar contentos con la interpretación de La Yuma, se creen el personaje, no lo ven como ficción y es una ficción muy real que habla de los barrios nicaragüenses.
¿Qué les puede gustar o disgustar de La Yuma?
Para gustos se hicieron los colores. Les puede disgustar el hablado, hay gente que comento que no le gusta a nivel general el lenguaje, es un lenguaje crudo, pero es nicaragüense de barrio, no podías tener personajes de barrio que hablaran de cómo miembros de la Real Academia Española.
No se que les puede disgustar de ella. A nivel internacional tomo mundo que la ha visto la aclama por eso, porque no es ni buena ni mala, es verdadera, es como todas las personas que quieren salir adelante.
A un día de que el pueblo nicaragüense vea la película que protagonizas, ¿Cómo te sentís?
Como nicaragüense me siento orgullosísima porque proyecta a nivel nacional el cine y proyecta lo que viven muchas familias. Muchos dicen que Nicaragua no es solo eso, violencia, pero yo digo que tampoco con son sólo los centros comerciales ni Semana Santa con el vestido de baño nuevo. La historia no puede hablar de todo lo que representa Nicaragua.
¿Qué se siente ver el trabajo de tanto tiempo reflejado en la pantalla de cine?
Yo lo he mirado en pantalla pequeña, pero aún así me siento emocionadísima, pues es mi primera experiencia como papel protagónico.
Cuando iban pasando las escenas me empecé a acordar de tanta cosa que pasó durante la filmación. Para mi fue difícil el no tener una secuencia de la historia a nivel de cómo estaba en el guión. Tenía que encontrarme un día triste y arrecha y al día siguiente tener que hacer algo divertido y luego la parte donde ella se enamora. Conforme iba pasando el tiempo me iba acostumbrando. El primer día vi el material y me hacía mucha autocrítica, entonces decidí no ver nada más. Ahora ver que las secuencias iban quedando como tenía que ser fue emocionante, luego ver la secuencia del boxeo y ver cómo me muevo.
Lo más difícil…
Hay emociones encontradas porque para hacer algunas escenas difíciles, especialmente las de violencia sexual tuve que, no siendo actriz, agarrar momentos de personas muy queridas mías, que han sufrido ese tipo de violencia intrafamiliares. Tuve que recordar cómo sufrieron para yo poder sentir algo y poder expresar esas emociones. Fue lo más difícil de hacer toda la película, se me salieron las lagrimas, como si fuera la primera vez que veía la historia.
¿Te gustaría actuar en otras películas? ¿Qué tipo de papeles te gustaría interpretar?
Ya me gusto. No lo se. Tal vez algo diferente, algo que sea siempre un reto, el artista esta buscando siempre un reto, nuevas maneras de expresión.
Cuando tus hijos o nietos te pregunten, ¿qué les dirías sobre esta experiencia?
Mi hija lo esta viviendo conmigo ahorita, ella esta emocionadísima. Cuando hay una entrevista ella me prepara, me pone los zapatos y me peina.
Ella no comprende el esfuerzo emotivo y el esfuerzo artístico que implica, pero se da cuenta que es algo grande que me ha motivado muchísimo y que es importantísimo, se da cuenta que pueden contar historias que no son las propias en la gran pantalla. Me pregunta mamá cómo es que estas en la pantalla, pero ya comprendiendo que su mamá es una y la que esta en la televisión es otra, se puede dar cuenta que de por ser artista se puede hacer esto.
Hace 20 años no se hacía una película en Nicaragua, y después de esta experiencia, ¿Cuál es tu percepción acerca del cine nicaragüense?
No te puedo hablar de cine nicaragüense, pues esta es la primera que se hace en muchos años. No hay punto de comparación. Esta película es importantísima para que se empuje a la empresa privada y al Estado para que se cree un espacio para el cine y para todas las ramas de las artes. Es muy importante que Nicaragua se haya insertado a nivel centroamericano y a nivel internacional, puede favoreces a que los jóvenes quieran y puedan hacer cine y Televisión.
Tomado del Portal de Cine y Video Centroamericano
- 05.05.10